Botadura del Luna Rossa en Nueva Zelanda

Miuccia Prada christens Luna Rossa (LUNA ROSSA/Nigel Marple).

Patrizio Bertelli (left) and Grant Dalton (LUNA ROSSA/Nigel Marple).

Luna Rossa skipper Max Sirena (LUNA ROSSA / Nigel Marple).

Luna Rossa hoisted for launching (LUNA ROSSA/Nigel Marple).

The Luna Rossa Challenge team in front if its first AC72 (LUNA ROSSA/Carlo Borlenghi).

Fireworks help close the launching ceremony for Luna Rossa (LUNA ROSSA/Carlo Borlenghi).

Con un gesto elegante, Miuccia Prada lanzó la tradicional botella de champán a la proa del catamarán Luna Rossa AC72 que llevará su famosa marca de moda a la batalla continua para ganar la America’s Cup para Italia.


Aunque la enorme bandera italiana ondee sobre la base, ha sido en aguas de la bahía de Waitemata en Auckland, Nueva Zelanda, donde han botado este AC72. Precisamente donde el Luna Rossa debutó en la Copa hace ya doce años.


Junto a Miuccia Prada en la ceremonia estaba su marido, Patrizio Bertelli, que dijo que con la crisis económica que había en Italia el país tenía ganas de algo alegre y sereno.


El nuevo barco que lleva el nombre de Luna Rossa, del que al igual que los otros barcos del equipo, destacan sus elegantes gráficos, se botó al atardecer sobre una superficie que reflejaba como un espejo su casco y su vela rígida. Algo que resultó simbólicamente apropiado, ya que este barco es gemelo del AC72 del Emirates Team New Zealand que se botó en julio.


Los dos equipos llegaron a un acuerdo para construir dos barcos idénticos y llevar a cabo regatas de entrenamiento entre ellos en Auckland en los próximos cinco o seis meses coincidiendo con el verano austral.


Cumpliendo con el protocolo, los cascos del desafío italiano se construyeron en el astillero Persico Marine en el norte de Italia y se enviaron a Nueva Zelanda en junio. La mayoría de los componentes, incluida la vela rígida de 130 pies de altura (43 metros), se han construido en Nueva Zelanda.


Entre los invitados estaban el director de la regata, Iain Murray, Christine Belanger, de Louis Vuitton, y gran parte del Emirates Team New Zealand incluido Grant Dalton y el patrón Dean Barker.


Esto refleja la buena relación entre los dos equipos, algo que Patrizio Bertelli ha señalado como crucial para la campaña de los italianos. Al presentar su desafío relativamente tarde, Bertelli dijo que la campaña no hubiera sido viable sin compartir el diseño con el Emirates Team New Zealand.


“El objetivo es que los dos lleguemos a las finales de la Louis Vuitton Cup y luego enfrentarnos en el agua,” dijo.


“Tenemos dos barcos idénticos, lo que puede ser beneficioso para ambos. Podemos comparar los barcos y mejorar más que si estuviéramos trabajando aislados. Va a ser interesante.”


Bertelli, que confirmó que el Luna Rossa estaba comprometido a competir en la 34 y 35 America’s Cup, dijo que el equipo italiano también había cambiado algunos elementos de su barco, como las orzas y las velas de proa para probar diferentes conceptos.


El patrón, Max Sirena, dijo que el equipo iba a adoptar una táctica de ir paso a paso para aprender cómo manejar su nuevo barco. “No vamos a salir a probar con 25 nudos el primer día,” dijo. “En el AC72, hay muchos sistemas complicados. No solo la parte structural. Están las orzas, el sistema de timones, la vela rígida –muchos sistemas que hay que probar antes de ir a tope.”


“Tenemos muchas ganas de salir al agua. Es difícil mantener la tripulación bajo control porque lo que quieren es ir a tope, pero necesitamos apretar con inteligencia. Va a ser complicado encontrar el límite, pero no queremos tener los mismos problemas que el Oracle y el Artemis.”


Su predicción es que esta America’s Cup la ganará no necesariamente el equipo con el barco más rápido o la mejor tecnología, sino “el que cometa menos errores que el resto”


Bertelli piensa que habrá apoyo para esta campaña en Italia.


“Italia no está pasando un buen momento en general. Hemos pensado detenidamente si era una buena idea invertir en la America’s Cup en este momento. Afortunadamente Prada se puede permitir realizar esta inversión, así que decidimos tirar para adelante.”


“Respecto al público italiano, van a estar contentos de apoyar un equipo ganador en cualquier deporte. Italia tiene ganas de algo alegre y sereno. Esto es algo que queremos hacer por Italia.”


— Ivor Wilkins