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"Lo básico es estar bien asesorado. Por mi parte, sólo soy la punta del iceberg y si tengo éxito es porque trabajo con personas que me ayudan a llevar la compañía adelante. Es sencillamente imposible pensar que lo puedes hacer todo en primera persona".
Esta es la filosofía de Ernesto Bertarelli, presidente de Serono International SA desde 1996, uno de los grupos más grandes del mundo especializado en biotecnología avanzada y productos farmacéuticos. A su filosofía, Bertarelli añade habilidad - tiene un MBA de la Harvard Business School - y una buena dosis de carisma y otros talentos.
Fue esta la receta que aplicó Bertarelli para conquistar la America's Cup que ganó el Alinghi el 2 de marzo de 2003, tras derrotar al Team New Zealand que guardaba el trofeo desde 1995. Con esta victoria, Bertarelli consiguió su sueño desde niño. Y todo mientras mantenía el equilibrio entre las responsabilidades con su compañía y el sindicato Alinghi.
El aterrizaje en Ginebra el 8 de marzo de 2003 fue un momento muy emotivo para Ernesto Bertarelli. Tal y como descendía del avión que había trasladado a su equipo desde Nueva Zelanda con la America's Cup, dijo: "He soñado tantas veces con aterrizar aquí con este trofeo en mis manos, que me siento como si estuviera viviendo casi un momento irreal, y si lo he conseguido es gracias al trabajo de muchas personas". La victoria es aún más emotiva si se atiende a que se trataba de su primera participación en la America's Cup. Alinghi devolvía la America's Cup a Europa desde que los norteamericanos se la arrebataron a los británicos en 1851.
"Si ves mi barco, comprenderás mi estilo de dirección". A Bertarelli le gusta repetir este refrán. La clave del éxito de este hombre dinámico y jefe de sindicato se puede expresar con una fórmula simple: velocidad, tecnología de vanguardia y un equipo concentrado en un mismo objetivo. "Un equipo se construye a sí mismo poco a poco. Si las bases están bien desde el principio, si sus miembros consiguen compartir los mismos valores, este proceso de mestizaje de culturas y nacionalidades (había 14 diferentes en Alinghi en 2003) te permite crear un equipo de verdad, donde cada miembro es respetado por su valor".
'Alinghi' es una palabra mágica que siempre estará relacionada con la vela suiza. El nombre viene de la imaginación de Ernesto y su hermana Donatella. Cuando eran niños y estaban de vacaciones en Toscana y jugando frente al mar, la repetían una y otra vez a su padre, Fabio. Al final, fue ese el nombre con el que bautizaron a su barco familiar, Alinghi.
Bertarelli siente pasión por la vela desde muy pequeño. Ha sido un deportista toda su vida y no duda en escalar las más altas cotas junto a sus amigos, participa en numerosas regatas como patrón, timonel, navegante o miembro de la tripulación. Tanto en el Lago Geneva como en el mar. Su palmarés más reciente habla por sí mismo: Ganador de la Sardinia Cup en 1998, tercero en la Fastnet Race de 1999, cinco victorias en la Bol d'Or (1997, 2000, 2001, 2002 y 2003), campeón del mundo de la clase 12 metros con el South Australia y campeón del mundo de Farr40 en 2001; ganador de la Swedish Match Cup en 2002 y de la America's Cup en 2003.
No hay duda de que Ernesto se ha convertido en un navegante de éxito con el Alinghi SUI-64. Para 2007, él mismo ve su papel más allá de la defensa de la America's Cup: "Quiero volver a ganar la America's Cup, no defenderla". Y no hay duda de que su equipo estará preparado para conseguirlo.
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