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"No marcará muchas diferencias en la forma en que naveguemos con nuestro barco", dijo un modesto Brad Butterworth en octubre de 2005 cuando le nombraron patrón del Defender de 2007 por su presidente, Ernesto Bertarelli. "Pero supongo que será un poco diferente para mí porque me hace responsable de todo el barco".
Es con toda certeza un aumento de la responsabilidad de Butterworth, que también trabajará como táctico y vicepresidente del equipo suizo Alinghi. Pero es su progresión natural hacia el liderazgo. Butterworth ha asumido más y más responsabilidad de cara a la defensa de la 32ª America's Cup.
Sin lugar a dudas tiene experiencia, con más de 40 años regateando a sus espaldas. Butterworth navegó por primera vez, como muchos de sus compatriotas, a bordo de un pequeño barco de la P-Class antes de promocionar a la clase Starling, más tarde a 470 y finalmente en Laser. A los 21 años competía en barcos más grandes.
Curiosamente, Butterworth no llegó a la America's Cup como tripulante, sino como velero. Trabajó para Alan Bond en su desafío victorioso de 1983. Junto a su compatriota Tom Schachenberg, trabajó en el programa de velas de la histórica victoria del Australia II.
Ese mismo año, Butterworth descubrió las regatas oceánicas y la Admiral's Cup como timonel del Lady B, bajo el liderazgo de Peter Blake. En 1985, fue el patrón del Mad Max en la Southern Cross Race y dos años más tarde, compitió en su primera America's Cup como táctico del Magic Kiwi KZ-7 patroneado por Chris Dickson. Sus resultados en la Louis Vuitton Cup fueron increíbles: 37 victorias en 38 regatas, pero al final perdieron 4 a 1 en la final de la Louis Vuitton Cup contra Dennis Conner.
Meses después, Butterworth ganó la Admiral's Cup de 1987 como patrón del Propaganda. Más tarde, como vigía de Peter Blake, ganó la Whitbread Around the World Race a bordo del Steinlager II. En 1992, volvió a la America's Cup como táctico reserva del New Zealand NZL-14, con Russell Coutts como patrón. La final de la Louis Vuitton Cup fue navegada entre el New Zealand NZL-20 equipado con doble quilla, timoneado por Rod Davis y asistido por David Barnes; y el Il Moro de Venecia ITA-25, patroneado por Paul Cayard.
Después de perder 3-1, los italianos desestabilizaron a los neozelandeses protestando por la forma en que los kiwis utilizaban su bauprés. El jefe del sindicato, Michael Fay, promovió a Coutts y Butterworth para navegar a bordo de un barco que habían manejado muy pocas veces. El resultado era predecible, Il Moro ganó la Louis Vuitton Cup de 1992.
Desde 1995, Butterworth trabajó como táctico junto a Peter Blake y el timonel Russell Coutts. Eran la combinación perfecta y el equipo ganó la Louis Vuitton Cup y más tarde la America's Cup.
"Mi trabajo es observar a los otros barcos en regata", dice Butterworth. "Debo decidir donde debemos estar y en qué dirección tenemos que ir, dependiendo del viento, nuestra posición y la del rival".
Él lo hace parecer fácil, pero de hecho, el trabajo del táctico tiene tanta responsabilidad como el del timonel en cada victoria o derrota. Y dicen que en su trabajo, Butterworth es el mejor. En 1995, de un total de 43 regatas, sólo sufrió una derrota. En 2000, la tripulación del New Zealand NZL-60, con Coutts al timón y Butterworth como táctico, ganó los cuatro primeros duelos. Coutts le dejó el timón al joven Dean Barker para el quinto y último enfrentamiento. Butterworth le guió hacia la victoria.
Poco después, junto con un grupo de tripulantes del Team New Zealand, Butterworth y Coutts abandonaron sus trabajos para la defensa para volver a formar parte de un desafío en la America's Cup, esta vez para el equipo suizo de Ernesto Bertarelli, Alinghi.
En 2003, Butterworth y sus compañeros ganaron la America's Cup para Suiza a bordo del SUI-64. Liderado por Russell Coutts, Alinghi barrió al defensor. Entre septiembre de 2004 y octubre de 2005, Alinghi dominó los primeros nueve Louis Vuitton Acts.
Con el trabajo de timonel repartido entre Jochen Schuemann, Ed Baird y Peter Holmberg, el de táctico fue siempre para Butterworth. Con su ascenso a patrón en octubre de 2005, Ernesto Bertarelli hizo oficial lo que estaban poniendo en práctica desde la marcha de Coutts.
"Soy feliz en este puesto y estoy cómodo, especialmente con un grupo tan fuerte", explicó Butterworth. Un forma elegante de reafirmar su determinación para ganar la America's Cup… por cuarta vez consecutiva.
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