Valencia, 4 de julio de 2007. Hoy es el ‘día después’ para Alinghi. El Defender logró ayer su objetivo de defender la America’s Cup tras derrotar a Emirates Team New Zealand en el séptimo encuentro del America’s Cup Match. Una regata agónica que el SUI 100 ganó por 1 segundo.
Hoy, el ambiente en la base del equipo suizo era relajado. La tranquilidad del objetivo cumplido tras cuatro años de trabajo. Pero si había una persona contenta con el fin de la competición era el español Manolo Ruíz de Elvira. El miembro del equipo de diseño confiesa que se ha quitado un peso de encima: “Yo no disfruto con las regatas… ¡Yo las sufro!”.
“Sabíamos que teníamos un barco rápido, pero no basta con eso. Lo que necesitas es que sea más rápido que el de tu rival”. Antes del inicio del America’s Cup Match, Ruíz de Elvira no quiso entrar en detalles sobre las diferencias de prestaciones entre el SUI 91 y el SUI 100, pero hoy se ha sincerado: “El 100 es un ‘pelín’ más rápido que el 91. Es una evolución de aquél, más estrecho y con diferencias en las secciones centrales. Creo que con el SUI 91 también podríamos haber ganado, pero hubiera resultado incluso más duro”.
El diseñador español no las tenía todas consigo, a pesar de los comentarios que daban por sentado el dominio del barco suizo antes del inicio de la serie final: “Emirates Team New Zealand realizó una magnífica Louis Vuitton Cup y una America’s Cup muy buena. Para la final cambiaron a un bulbo más largo, algo que ya esperábamos por las condiciones de viento que indicaban las previsiones. Han hecho un gran trabajo”.
Respecto al ángulo de ceñida del SUI 100, Ruíz de Elvira lo explica de forma clara: “Sí es cierto que tenemos mejor ángulo. Pero tiene más que ver con las velas y el trimmado que con el diseño del barco. Nuestro óptimo de velocidad lo conseguimos con un poco más de ángulo que el del NZL 92”.
Como Defender de la 33ª America’s Cup, Alinghi tendrá poder de decisión sobre el diseño de los barcos que competirán en la nueva edición. “Hay tres posibilidades: que sigamos con los mismos barcos, que sean totalmente diferentes o que sea una evolución de los que hay. La regla es algo que acuerdan el Challenger of Record y el Defender, y por ahora no tengo ni idea de hacia dónde evolucionará; no lo hemos hablado”.
Jordi Calafat es el español que puede presumir de haber ganado la America’s Cup en su primer intento. Como estratega del segundo equipo, su labor ha sido indispensable para elevar el nivel de la tripulación ‘titular’, y aunque no ha navegado en el America’s Cup Match, se siente contento: “Yo soy el único del equipo sin experiencia previa en ‘Copa’. No puedes pretender ser el ‘rey del mambo’ en tu primera participación, y menos si la otra persona en tu puesto ha ganado las tres últimas ediciones (Murray Jones)”.
Su balance de la experiencia es positivo: “Es un privilegio tener la oportunidad de aprender de los mejores, y en este equipo están los mejores”.
Jordi Calafat ganó la medalla de oro de 470 en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Un logro muy diferente al conseguido ayer: “Son cosas totalmente distintas. En regatas olímpicas, si pierdes no pasa nada, porque sois dos a bordo y nadie te pide cuentas. En el caso de Alinghi, somos unas 140 personas en el equipo con nuestras familias, y la diferencia entre ganar y perder es enorme, hay mucha más presión, porque afecta a mucha gente de manera directa”.
Al igual que su compañero Ruíz de Elvira, Calafat siempre se mostró cauto sobre el resultado del America’s Cup Match: “Hasta que cruzaron la línea de llegada ayer, no tuve claro que íbamos a ganar la America’s Cup. Si hubiéramos perdido ayer, se habría puesto realmente complicado. Siempre pensé que la final sería así de dura, que estaríamos muy igualados”.
Tanto Manolo Ruíz de Elvira como Jordi Calafat coinciden en señalar a la regata de ayer, la séptima del America’s Cup Match y la que les valió levantar la America’s Cup, como la mejor de toda la serie. Según el diseñador, la velocidad del SUI 100 fue decisiva: “Fue una regata divertidísima, con Ed bajando la proa al final de la segunda ceñida. Hicieron un trabajo fantástico. Ese poquito de velocidad extra nos ayudó a tener confianza, y eso fue crucial para esperar ese pequeño role. Yo sólo le quitaría los dos minutos finales...”.
A Calafat le gustaron todas pero también se queda con la última: “Todas las regatas tuvieron algo, pero la de ayer fue una gran regata. Sólo le sobró el role al final del último tramo. ¡Fue realmente malo para el corazón!”.